Envueltos en esa cotidianidad de todos los días, difícilmente tienes o percibes un perspectiva real de lo que empieza y finaliza, simplemente siempre estas parado en el aquí y ahora, de tal manera que no es lo mas sano estar en melancolía por los viejos tiempos ni tampoco el anhelar el futuro que tengamos. Despertar con el afán de sorprendernos, de divertirnos en donde estamos, de disfrutar lo que hacemos..
Es mas complicado de lo que parece, siempre existirán momentos malos en la vida de cada quien en cualquiera etapa en la que se encuentren, pero al final del día vale mas recapitular y exaltar los momentos buenos.
Sobrados de angustias caminan los individuos por la demente necrópolis, una ciudad donde no nos importa el de a lado, somos tantos con tanto que nunca alcanzamos a conocernos. Pero llena de color y formas, envueltos en esa urbanidad perturbadora emanan la música de la risa, las costumbres, los ideales que nos hacen estar de pie y luchar como gladiador, en esta necrópolis sino eres un idealista tan solo eres uno mas…si las calles hablaran, cuantas historias podrían contarnos, mas sabias que los viejos, las calles son y serán testigos de nuestros días..